Turismo|

Volcan Tajogaite

De la tragedia al turismo: cómo la erupción del volcán ha cambiado los viajes a La Palma

La isla de La Palma se recupera, poco a poco, de la enorme tragedia natural que sufrió en 2021. El volcán de Tajogaite entró en erupción el 19 de septiembre de ese año y estuvo arrojando lava y cenizas hasta el mes de diciembre. La colada del volcán sepultó dos localidades por completo: Todoque y El Paraíso; pero también parte de La Laguna y Las Norias.

Las vidas de los habitantes de estos municipios cambió para siempre en 2021, sobre todo las de quienes vivían en las 1.345 casas que fueron sepultadas por la lava. Lo que también cambió la erupción del volcán fue el turismo, que es, en la actualidad, la segunda actividad económica de La Palma, por detrás del cultivo de plátanos.

La colada de lava ha cambiado por completo el paisaje del Valle de Aridane y turistas de todo el mundo se han acercado hasta allí para ver con sus propios ojos de qué manera le ha afectado. 1.218 hectáreas de la Isla Bonita han sido enterradas, 73,8 kilómetros de carreteras han desaparecido y la superficie ha crecido hasta 47 hectáreas. Esta transformación es, ahora, uno de los principales atractivos turísticos de La Palma.

“Se notó muchísimo no solo el aumento de viajeros, sino también que había zonas en las que no era seguro estar y que la oferta había disminuido”

Es más, que tantas casas hayan sido sepultadas ha afectado también a quienes alquilan alojamientos rurales u hoteles cerca de la capital, que han notado cómo en los últimos años los turistas que quieren hospedarse allí se han multiplicado: “Hubo unos meses en los que no podíamos ya alojar a más gente. Se notó muchísimo no solo el aumento de viajeros, sino también que había zonas en las que no era seguro estar y que la oferta había disminuido”, asegura Ana, propietaria de dos viviendas rurales a pocos kilómetros de Villa de Mazo.

Las novedades turísticas tras la erupción

Conducir por el oeste de la isla es sinónimo de ver a todas horas obreros trabajando para restaurar las carreteras que sufrieron las consecuencias de la erupción. Sin embargo, todavía queda mucho por hacer y ‘La Puerta del Futuro’ es un símbolo de optimismo y esperanza. Esta escultura, que se encuentra en una rotonda que une las dos vertientes del volcán, entre La Laguna y Las Norias, rinde tributo al pueblo de La Palma.

‘La Puerta del Futuro’ es uno de estos nuevos reclamos turísticos que vale la pena visitar para descubrir cómo, de repente, la carretera desaparece sepultada por la lava. Esto mismo ocurre en el Mirador Oficial del Tajogaite, donde se puede ver el cráter del volcán a la perfección, a la vez que algunas viviendas que por escasos metros se libraron de quedar enterradas.

No solo se puede visitar el mirador oficial, existen infinidad de miradores repartidos por toda la isla y uno de los más famosos es el que se encuentra en la Iglesia de Tajuya. En realidad, este no es un mirador como tal, pero desde la parte exterior de este centro religioso se puede ver a la perfección tanto el cráter del volcán como sus consecuencias. Por él han pasado ya un sinfín de cámaras de televisión, vecinos y turistas.

Otra de las “novedades turísticas” que ha supuesto la erupción del volcán son las visitas guiadas al mismo, que ya están llevando a cabo algunas empresas como ‘La Palma Natural’, que acerca a sus visitantes a menos de 300 metros de distancia del cráter.

Para los más curiosos, o fans de las películas postapocalípticas, entrar en Puerto Naos es toda una experiencia irrepetible. Esta localidad ha tenido restringido su acceso por el elevado dióxido de carbono que contenía el aire de la zona. Es por eso que si circulas por sus calles encontrarás que todos sus establecimientos están cerrados y que los espacios públicos permanecen vacíos.

Seguir leyendo en: www.elconfidencial.com/viajes

Close Search Window